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| Con un matrimonio que conocimos allí |
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| En el fuerte |
Por ello nos tomamos una tarde festiva y fuimos a disfrutar de una parte bonita de la ciudad, en la que todavía no habíamos estado, el Fuerte, una gran fortaleza que domina Khammam entera. Desde allí divisábamos toda la ciudad, cosa que no puede hacerse desde ningún otro lugar. Nos encontramos con muchas personas que habían ido también allí a pasar la tarde y, como suele ser habitual, se nos acercaban a conversar, a pasar un ratito con nosotras.
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| Entrando al fuerte |
La gente de este lugar es acogedora y, aunque la lengua nos separa, hay lenguajes con los que nos podemos entender. Además, en esta ocasión llevábamos traductor, nuestro amigo y hermano Robin, un seminarista muy especial para nosotras que nos ayuda y nos quiere un montón. Pasamos una tarde muy agradable y respiramos aire puro en una ciudad en cuyo llano solo respiramos aire contaminado.
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| En la celebración |
Tras la Eucaristía, todo el mundo se iba acercando a las tumbas a rezar por los difuntos. Nos repartían flores y nosotros las íbamos depositando encima de cada tumba, así como algunas varitas de incienso, que daban un ambiente distinto al conjunto. Fue algo muy bonito porque todos rezábamos a todos, fueran o no conocidos. Por supuesto, que nosotras tuvimos muy presentes a los nuestros, aunque estuviéramos geográficamente hablando a tantísima distancia .
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| Eucaristía en el Cementerio |
Durante este mes es tradición en la zona, no sé si en toda India, por parte de los cristianos católicos, de ir cada día a rezar al cementerio por los difuntos. Son muchas las personas que cada tarde se acercan hasta ese santo lugar, aunque no haya enterrado nadie de su familia. El otro día acompañé a una religiosa y a un grupo de jóvenes, claro está que tuve que rezar para mis adentros porque todas ellas rezaron en télugu y a una considerable velocidad que no me dejaba discriminar ni una de las pocas palabras que en esta querida lengua he ido aprendiendo.
Pero no sólo nos acordamos de los difuntos. En estos días yo tengo un recuerdo grande para mi familia, pero muy, muy especial para mi tía Maritxu a quien desde estas líneas quiero mandar un fortísimo abrazo. Que te recuperes pronto y puedas seguir con tus chaqueticas, labor tan bonita que realizas en favor de la gente más necesitada.
Para todos mi oración y mi cariño.




































