Lo primero volver a reencontrarme con los que seguís un poquillo lo que pasa por aquí a través del blog. Ha sido un tiempo de mucho calor y nos hemos tomado unas pequeñas vacaciones.
Cuando
miramos a nuestro alrededor parece que
Dios ha hecho un nuevo pacto con la humanidad y ya no llamara a los hombres y
mujeres a su servicio a través de los hermanos. Pero esto no es así. Dios
continúa llamando y llama a todas las edades. Sí, quiero contaros mi
experiencia de hace no demasiados días aquí en Naidupet. Un grupo de 21 jóvenes
recibieron la ordenación como diáconos para servir al mundo a través de la
Iglesia porque Jesús les ha llamado a seguirle igual que en otro tiempo lo hizo
a Pedro, Juan, Pablo y a tantas personas a lo largo de la historia. Es curioso
que en un país de minoría cristiana (tan solo un 2%) tantos jóvenes sean
capaces de responder a Dios de manera positiva, con mucha vida y con un saco
lleno de ilusión.
Participamos
con mucha alegría en la ceremonia, larga donde las haya, ya que a lo habitual en este lugar se unía el hecho de ser 21 los
ordenados y una celebración muy especial por lo que ella supone. Todos los allí
presentes disfrutamos y rezamos, acompañando a nuestros familiares, hermanos y
amigos. Las familias vivieron la fiesta con mucha intensidad. Todo el mundo
estaba feliz y esa felicidad se propagaba en el ambiente, se podía tocar. La
verdad que impresiona ver a tantos jóvenes dispuestos a dar su vida, su tiempo
y su buen hacer en favor de la humanidad cuando estamos demasiado acostumbrados
a ver otro tipo de cosas. Son jóvenes alegres, llenos de vida. Ellos se
preparan a diario a través de sus estudios y con las experiencias pastorales
que realizan en diferentes momentos.
Hubo un
momento de la Eucaristía, cuando todos se postran en el suelo y la asamblea va
rezando y cantando, realmente impresionante. Eran 21 chavalotes que en esa
postura humilde donde las haya querían expresar su actitud ante el Jesús que
les llama.
El Sr.
Obispo en su homilía les animó a ser fieles a esa vocación a la que Dios les ha
llamado y a servir con generosidad especialmente a los más pobres. Todos nos
sentíamos un tanto interpelados. Muchos de los allí presentes nos sentíamos
subidos en la misma barca.
Cuando
acabó la ceremonia enhorabuenas, saludos, presentación a algunas de las
familias; se entiende que los amigos nos presentaban a sus familias que disfrutaban también de nuestra amistad
hacia sus hijos y hermanos.
De todos
los ordenados hay dos a los que me une y nos une una bonita amistad. Nos hemos
ido conociendo en diferentes momentos y nos hemos ido haciendo amigos. Ellos
nos presentaron a sus familias y uno de ellos estuvo por la tarde en casa con
todos los suyos. Fueron también momentos bonitos, aunque, como siempre decimos,
la lengua nos separa bastante. Esta familia solo hablaba "tamil",
otra de las múltiples lenguas de India y con el inglés nos íbamos entendiendo a
través del recién ordenado y otro sacerdote amigo que habla la misma lengua. A
pesar de ese inconveniente, creo que nos relacionamos bien. La familia marchó
muy contenta de nuestra casa, les esperaba una larguísima noche en el tren. Y
es que en India las distancias son muy grandes y los medios para desplazarse
poco cómodos.
El
lunes asistimos a la misa en la que uno de nuestros amigos hacía su primera
homilía. Estaba nervioso, pero lo hizo muy bien.
Desde
esta página quiero dar gracias a Dios por la generosidad de estos chicos que,
Dios mediante, serán ordenados como sacerdotes en el mes de Abril del año que
viene.
Que alegria encontrarte en la red Angelines!!
ResponderEliminarMe alegro que estes bien. Seguire tu blog.
Que Dios te bendiga.
Fran tu compañero del cole de Fonz desde tu tierra Navarra
Y qué alegría saber de ti. Te deseo lo mejor y espero que mi tierra te esté probando muy bien. Un abrazo.
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