El pasado viernes por la tarde con una izada
de banderas tuvo lugar en el campo del Santuario el inicio y apertura de las fiestas de la Virgen que
con tanta solemnidad se celebran en "Carunagiri", espacio abierto de
espiritualidad de la Diócesis. A lo largo de tres días y medio la gente ha
disfrutado de diferentes actividades que se han organizado con motivo de las
fiestas: desfiles, danzas, concursos, canciones... Lo que suele ser normal en
cualquier fiesta popular.
Nosotras
solamente participamos en la Eucaristía dentro de las fiestas, pero las
actividades se desarrollan desde el
punto de la mañana hasta la noche. Mucha gente se queda en el lugar incluso a
dormir y la mayoría lleva su comida y permanece todo el tiempo gozando de la
fiesta. Lo que sirve de comedor y de dormitorio, servirá más tarde de iglesia.
A
lo largo de estos días han sido diferentes los sacerdotes que han presidido las
celebraciones, siempre acompañados de un nutrido número de hermanos, compañeros
que han concelebrado a su lado.
Un
paréntesis para explicar algo que a mí me llamó mucho la atención. Sister
Gloria nos contaba un día que una señora iba con su Biblia a la iglesia, aunque
no sabía leer. Pero para ella es tan importante el libro que lo besa, lo mira y
si alguien cerca de ella no lo lleva se lo deja para que lea la Palabra en
él. Se cierra el paréntesis y continúo
con la fiesta.
A
nosotras se nos hacen eternas las homilías porque no entendemos nada. Seguro
que si entendiéramos gozaríamos también. Un día al finalizar, yo les decía a
los curas y a las religiosas que encontrábamos por el camino que todo era muy
largo, especialmente para nosotras al no entender. Ellos se reían y una
religiosa. toda complaciente, nos buscó información para que al día siguiente
pudiéramos ir a otra misa más corta. Nosotras le agradecimos su gesto, pero le
dijimos que nos gusta celebrar y disfrutar con el pueblo, aunque se nos haga
largo y no entendamos. Y la conclusión
que una saca de todo esto es que no solamente nos habla Dios a través de la
palabra que podemos entender o no, sino también con los gestos, los símbolos y
la actitud de quienes lo gozan y se fían de Él en medio de una vida que no está
tan organizada, tan ajustada, tan elegida como la nuestra. Personalmente tengo
que hacer una profunda conversión. Tal vez va a ser un elemento a cambiar en
esta Cuaresma.
Y justo a la semana de iniciarse estas fiestas, o sea el siguiente viernes. cuál no será nuestra sorpresa cuando nos dicen que no se nos ocurra salir a comprar porque nos pondrán perdidas. Sí, los hindúes celebraban una fiesta que la verdad no sé mucho en que consiste, pero se suspenden las clases y sus establecimientos permanecen cerrados. Ellos lo van a manifestar tirando polvillo de colores a todo el que pase por su lado (de ahí el aviso de no salir porque si te manchas no se quita). Es algo similar a lo que en nuestros pueblos hacen con el vino, los tomates, etc... Necesitamos informarnos de muchas cosas, pero nuestra mente limitada no da para todo. Seguro que el año que viene por estas fechas hemos dado ya unos cuantos pasitos.







