lunes, 10 de octubre de 2016

Y pasó tanto tiempo...



Lo primero explicar que durante todo este tiempo no he publicado nada debido a un problema técnico con mi ordenador. 
Ha pasado tiempo, y con él han ido sucediendo diferentes hechos. Uno de los más destacados es el trabajo en el colegio. A finales del mes de junio comencé  a trabajar como ayudante en un colegio del lugar.
Niños de la clase en un día de fiesta nacional
El primer mes fue muy difícil debido al planteamiento educativo tan diferente. Aunque sólo iba tres días por semana, era muy intensivo, ya que permanecía en el centro durante 7 horas y media y en muchos momentos había una falta total de actividad, algo a lo que yo no estaba en absoluto acostumbrada. Pasado un mes y medio decidí que debía de reducir el tiempo de permanencia en el centro, y de esa forma llegué a la situación en la que me encuentro actualmente. Voy al colegio lunes, miércoles y viernes por la mañana y luego regreso a casa.
Y ¿qué hago en un centro educativo  con una lengua tan diferente? El colegio es de Inglés Medio, y los alumnos progresivamente se van introduciendo en la lengua en todas las asignaturas. Yo estoy con los niños de 5 años, y después de observar y ver la situación, enseguida tuve claro cuál era mi papel allí. La pedagogía aquí utilizada es la de repetir continuamente, Se repite mucho y se escribe todo aquello que la maestra va escribiendo en la pizarra. Ellos aprenden tres lenguas: telugu, hindi e inglés. No es fácil. Y como he dicho tenían muchos momentos de no hacer nada.
Un grupo de niñas cantando una de las tantas canciones aprendidas
Ya el primer día la maestra me invitó a enseñar a los niños canciones en inglés, puesto que para ella eso resulta difícil. Yo me he centrado en la parte más lúdica, pero tan importante desde mi punto de vista, y que aquí no se practicaba. Los niños no dibujaban nunca, ni escuchaban cuentos, no expresaban con mímica, teatro ni danza. Así que, después de planteárselo a la maestra, decidimos que eso era la parte que a mí me iba a tocar. Y en esas estamos.




Descubrí que no habían dibujado nunca porque un día cuando estaban con el tema de la familia les dije que dibujaran a su familia.
Mural dibujado y pintado con los alumnos
Para ellos fue triste porque no sabían dibujar una persona. Era lo previo a comenzar una enseñanza un poco dirigida. Así que comencé a hacer con ellos los dibujos de los animales que salían en los cuentos que les iba contando. Los dibujos que les enseño  son muy sencillos. Yo los voy haciendo en la pizarra paso a paso y ellos me siguen haciéndolos en sus sitios. El primero que dibujaron fue una gallina. Cuando la vieron terminada tenía una cara de felicidad que no cabía en sus cuerpos. ¡Sabían dibujar! Hacen una especie de copia, pero cada uno le da su toque personal.

La maestra con la que colaboro
Hemos hecho tres grupos de trabajo, ya que son 31 y resulta difícil enseñar a todos a la vez. Como había una sala vacía que no se utilizaba, yo me llevo a los niños  y allí podemos hacer toda esa variedad de actividades mientras los compañeros siguen trabajando en la clase. Una parte más reducida del tiempo estoy con todos y luego van pasando los tres grupos. Cuando han aprendido algo bien lo hacemos todos juntos en la clase. Han aprendido muchas canciones, danzas y ellos van siendo los personajes de los cuentos que poco a poco vamos haciendo entre todos. Todos nos sentimos felices. Ellos han descubierto algo nuevo y yo disfruto viéndolos aprender, compartiendo momentos de expresión dirigida y también espontánea. La maestra me pide que le escriba todas las canciones y que le haga los dibujos en un cuaderno. Creo que ella está haciendo conmigo un curso de reciclaje.
Una experiencia muy positiva que comenzó un poco mal, pero de la que estoy aprendiendo mucho y creo que aportando también un montón. Ah, se me olvidaba, los niños intentan enseñarme a hablar el telugu, pero es tan difícil que las palabras que me repiten se me olvidan a la vuelta de la esquina. Ellos hablan y hablan y yo termino diciendo a todo que sí. Algún día será.

jueves, 2 de junio de 2016

UNAS VACACIONES DIFERENTES



Este año hemos vuelto a huir del intenso calor del mes de Mayo, aunque claro está todavía llegamos a tiempo para "disfrutarlo" durante unas cuantas semanas. Hemos vuelto al estado de Tamil Nadu, aunque esta vez los días han transcurrido de forma distinta al año pasado y en un lugar también diferente. 

 Hemos pasado nuestras vacaciones en el seno de una familia y hemos convivido codo a
codo con cada uno de sus miembros.Después de un largo viaje en tren y luego en bus, por fin llegamos a destino en la ciudad de Dindical en una pequeña auto.
A lo largo de los 21 días que hemos pasado con ellos hemos podido apreciar muchas cosas: la sencillez de sus vidas, la capacidad de acogida, el deseo de compartirlo todo poniendo lo mejor para nosotras, las pocas necesidades personales que ellos tienen... En definitiva, un estilo de vida, de costumbres, de comidas, de organización que muy poco tiene que ver con la nuestra.
Ha sido bonito vivir desde dentro cómo vive la familia sencilla su día a día, aunque en todo momento querían y hacían las excepciones con nosotras. Ellos duermen en el suelo, pero a nosotras nos prepararon cama, ellos comen en el suelo, pero nosotras teníamos una mesa. Son detalles que dicen a favor de la calidad de personas que buscan para el otro lo mejor. Al principio no nos dejaban hacer nada, pero conforme fue transcurriendo el tiempo accedimos a hacer cualquier cosa, especialmente en la limpieza. La comida es algo muy distinto y ahí sólo tiene cabida la madre de familia. Se han esmerado mucho en que las comidas no tuvieran mucho picante, ya que saben que a nosotras no nos conviene. Durante este tiempo hemos comido sólo comida india.

Día de la ordenación
Hemos podido disfrutar de la fiesta que conlleva la Ordenación de uno de sus miembros. Sí, nuestro amigo Robin fue ordenado sacerdote el día 12 junto a otros ocho compañeros.



Día de su 1ª Misa
La casulla bordada por Ilu
El día 17 celebró su primera misa en su propia ciudad. Han sido momentos emotivos, bonitos, de encuentro con otras personas conocidas y de dar gracias a Dios porque todavía hay jóvenes que escuchan su llamada y le siguen con generosidad. La satisfacción de los padres al ver a su  hijo sacerdote y la generosidad al entregarlo en servicio a la iglesia son muy grandes.

Con Sathis en el hospital
 Pero también hemos sufrido con la familia la situación que el otro hijo, Sathis, está viviendo a causa de una enfermedad. Con tan solo 27 años tiene una reumatosis - artrítica en todas las articulaciones y un grave problema en la columna vertebral. Ha tenido que dejar de trabajar y ahora está llevando un tratamiento. Sufre muchos dolores de forma continua, pero hay otro dolor tan fuerte como el primero, no ingresos y muchos gastos.
A pesar de ello, con nosotras ha tenido una bonita relación, ha sabido aguantar y sonreír cuando las cosas no pintaban bien y en todo momento intentaba mostrar la esperanza de su recuperación. 

En el tour los primeros días
En el tour
Al principio, mientras nosotras hicimos un viajecito a lugares bonitos en plan de disfrutar y conocer cosas nuevas, él estaba ingresado en el hospital, pero luego fue a casa y estuvimos todos los días con él. Yo incluso le acompañé un día al hospital a hacerse unas pruebas que confirmaban lo que los médicos ya le habían diagnosticado.
La acogida en esta familia ha sido en agradecimiento a la ayuda que hemos podido prestarles en los gastos de la enfermedad de Sathis y por la amistad tan grande que nos une a Robin. 
La víspera de regresar acudimos con la familia en peregrinación a un santuario mariano al que tienen mucha devoción. Fue un día muy cansado, pero Sathis como el primero mostraba su mejor cara. Todos íbamos a rezar po él.
Santuario
El otro día, cuando nos despedíamos, la familia quedaba triste. Para ellos ha sido también una experiencia nunca vivida, y todos hemos podido enriquecernos de la convivencia con los otros.
Pero ya en Khammam como decía al principio (escribo una semana más tarde) las cosas se han puesto un poco feas. Yo he sufrido las consecuencias del calor con fuerte deshidratación a pesar de todo el cuidado que he tenido, lo cual ha conllevado un tratamiento, hospitalización leve y unos días de bastante debilitamiento. Como decía, que hay que acostumbrarse a un nuevo clima y parece que nunca acabamos de acostumbrarnos.

lunes, 25 de abril de 2016

Yo creo en los milagros



Los milagros de Jesús eran la consecuencia de una acción directa de su amor hacia la humanidad. Los milagros no son algo mágico, sino que son el fruto del amor, del compromiso que alguien hace por su hermano.
¿Y por qué digo esto? Simple y llanamente porque lo que parece imposible llega a ser posible cuando hay una implicación y una entrega hacia el otro.
Quiero contar la preciosa experiencia que hemos vivido en nuestra comunidad a lo largo de estos pasados meses. Así, por casualidad, nos enteramos de que un seminarista, miembro de la comunidad a la que vamos a la Eucaristía cada domingo estaba enfermo de cáncer y abocado a una muerte segura por falta de recursos económicos en la familia. Nos impactó muchísimo ya que se trataba de una persona joven, aparentemente muy fuerte y llena de vida.
Dentro de su casa
 Fuimos a visitarlo al hospital cercano a nuestra casa donde se recuperaba de la quimioterapia  recibida. Cuando lo encontramos había recibido la segunda sesión y no era posible seguir con el tratamiento, ya que su familia, muy pobre, no podía correr con tantos gastos (en India no hay ningún tipo de seguros y cada paciente ha de costear su tratamiento). El nos recibió con una gran sonrisa a pesar de la situación en la que se encontraba. Yo hablé bastante con él y me expresó sus deseos de ser sacerdote. El sabía que se iba a curar porque Dios le llamaba y pronto regresaría y se incorporaría al seminario. La realidad era bien distinta. Si no había tratamiento no podía haber curación. Ya no volvió al hospital, no había dinero para pagarlo.
 Decidimos en comunidad que le íbamos a visitar a su pueblo y que le íbamos a ayudar.
En el exterior de su casa
Hicimos una primera visita, hablamos con él y empezamos a apoyarle. Él se sintió muy agradecido. Hubo una segunda y una tercera visita. En cada una de ellas íbamos aportando aquello que iba necesitando. En su casa, muy pobre, nos acogían con mucho cariño, de la forma que sólo los pobres saben hacer. Aunque no había dinero, expresaban un algo muy especial en sus rostros. La comunicación no era fácil, a través del hermano nos entendíamos en inglés, ya que todos ellos hablan la lengua del estado, el telugu. Su padre fue a pescar para nosotras un pescado fresco y no consintieron que dijéramos no. Pasaron los meses, él fue recibiendo las diferentes sesiones de quimio  y hoy está en el seminario en otro lugar, precisamente junto al hospital, muy lejos del lugar en el que vivimos.

En la puerta del seminario
Antes de ayer fuimos a visitarlo y pudimos ver que se  siente plenamente feliz. Se ha curado, se encuentra muy bien y el gran deseo de su vida se está cumpliendo. Tras un larguísimo viaje de cinco horas en bus llegamos al lugar. Allí nos esperaba con toda la ilusión. No importa el cansancio del viaje, ese día para nosotras sólo contó poder compartir con él un poquito de su profunda alegría.
Junto a un padre que vive en el seminario
¿Existen o no existen los milagros? Dios se sirvió de una pequeña comunidad, que llegó a India hace un año, para manifestar su voluntad a una persona, a una familia. Pero no somos nosotras quienes hemos posibilitado que el tratamiento se llevara a cabo. No, han sido muchas personas que en España se sienten solidarias con quienes no tienen lo más elemental y básico para vivir. Seguro que ahí dentro están muchas de las personas que leéis este blog.
Este es sólo un caso de los que hemos apoyado. Son varios más.
Los milagros existen porque tú eres capaz de ponerte del lado del hermano que te necesita. Gracias en su nombre y en el toda nuestra comunidad.



sábado, 9 de abril de 2016

De nuevo entre vosotros



Ha pasado un largo tiempo desde la última vez que escribí en este blog. Pero sobre todo ha pasado un tiempo muy especial, la separación temporal de mi hermana Mari Carmen. Su fallecimiento cambió la marcha de mi cotidiano vivir, interrumpido por el propio acontecimiento y por el mes y medio largo que he permanecido en España. La muerte no ha sido  algo que haya pasado como el humo que se esfuma, no. Las cosas han cambiado considerablemente en la vida de nuestra familia, también en la mía puesto que aunque estábamos lejos casi todos los días intercambiábamos unos momentos de charla; ella se conformaba con poco, tan solo con verme bien, y así me decía "veo que estás bien y ya me quedo tranquila". Pero ahora la siento de una forma diferente, incluso más cercana. Creo que es mi personal experiencia de la resurrección.
De nuevo en India para retomar mi vida con normalidad e  incorporarme poco a poco  a la realidad de este país.. Ha sido bonito regresar al lugar en el que Dios ha querido ponerme y siento que he regresado con las fuerzas renovadas. Es verdad que el intenso calor me está afectando bastante, pero también es cierto que tengo una mayor fuerza por dentro y por fuera.
Pocos días y entrar de lleno en la vivencia de la Semana Santa y ahora la Pascua. Momentos estos importantes para valorar una vez más y en esta ocasión con mayor fuerza el valor de la vida y de la muerte. Manifestaciones distintas porque no en vano nuestra cultura es muy diferente, pero expresando en todo momento la vivencia importante de lo que da sentido a nuestras vidas. Jesús ha muerto y ha resucitado, por eso aquí y allí nuestra vida tiene SENTIDO.

sábado, 2 de enero de 2016

Nuestra segunda Navidad



Parece que fue ayer cuando todo para nosotras era una gran novedad, y ya han pasado los 365 días. Estamos celebrando nuestra segunda Navidad en India, pero con un color bastante diferente a la del año pasado. Ahora somos autónomas y hacemos las cosas dándonos cuenta de lo que acontece a nuestro alrededor. El año pasado nos llevaban de sitio en sitio y casi no asimilábamos todo lo que ocurría en nuestro entorno. La verdad es que todo era novedoso y la falta de conocimiento de los lugares, las costumbres y las personas nos hacían ver las cosas con un tono diferente. Participamos en muchas actividades porque todo el mundo se sentía en la obligación de hacernos conocer el entorno y sus gentes.

Creo que este año es todo mucho más natural. Ya somos unas vecinas más del entorno que, aunque no conocemos la lengua, somos conocidas por muchísimas personas que se acercan a nosotras cada día,
con quienes podemos compartir sonrisas, alimentos, materiales y también alguna que otra palabra.
Este año tenemos nuestra propia casa, nuestros vecinos y mucha gente alrededor que nos aprecia y comparte con nosotras estos momentos tan especiales.
Hemos entrado en la dinámica de compartir los regalos con las comunidades. Aquí todos regalan lo mismo: una tarta, Nosotras hemos roto esa tradición regalando un objeto para la casa, porque la verdad es que no sabíamos qué hacer con tanta tarta.

Con las camisetas que nos regalaron nuestros vecinos
El día de Noche Buena por la mañana tuvimos el intercambio de regalos con nuestros vecinos. Fue un momento bonito para demostrar una vez más el cariño que nos une a ellos.  A las 10 de la noche participamos en la Eucaristía de Media Noche en el Santuario. La celebración fue muy larga, pero la gente estaba feliz. Al terminar pudimos compartir con otra comunidad momentos gratificantes en los que tomamos juntas la típica tarta del lugar y cantamos algunos villancicos en español. A continuación tocaba hacer lo mismo con nuestros vecinos delante del belén que con tanto primor han preparado. Aunque las figuras son nuestras, ellos se han encargado de ponerlo a su estilo, tan diferente de lo que nosotras estamos acostumbradas. Pues bien, allí tuvimos todo un rito, cortando la tarta, ofreciéndola unos a otros (aquí cada persona introduce un trocito de tarta en la boca del otro).

Delante de la casa del hermano Lourdho

Visitamos a nuestro querido hermano Lourdho que está con el tratamiento del cáncer y a quien estamos ayudando; luego junto con el sacerdote de su pueblo nos devolvieron la visita. Están siendo días muy especiales. Otro día nos juntamos con la comunidad de habla hispana y lo mismo, tras la comida un buen repertorio de villancicos.







La Nochevieja, con la Misa de medianoche en la parroquia, fue larga y nosotras tomamos las uvas a las 2,30 de la madrugada. Es igual, las campanadas se improvisan y no pasa nada.
Ya llegaría la mañana luminosa y podríamos repetir el rito de cortar la tarta delante de nuestro belén con los vecinos.
El deseo para todps delante de nuestra casa
Mañana, domingo  día 3, se celebra la fiesta de la Epifanía. Nos adelantamos en la celebración y esperemos que los magos sean generosos con nosotras, pero ojalá lo fueran con quienes de verdad necesitan el regalo de una comida segura al día y la tranquilidad de que puede tener una casa para poder vivir.
Feliz Año Nuevo 2016 para todos los que leáis el Blog.

sábado, 19 de diciembre de 2015

UN AÑO EN INDIA


Diciembre de 2014. Pocos días después de llegar

Parece que fuera ayer cuando con nuestras maletas bien cargadas y con no poca emoción salíamos de Madrid rumbo a India. Pero no, ha pasado ya un año entero, un año en el que una vive un poco de todo: el escalofrío de volar tan lejos unido al respeto  ante  lo desconocido, la ilusión de una nueva misión, el conocimiento progresivo de tantas y tantas personas que viven en nuestro entorno y con las cuales vamos haciendo pueblo y comunidad, el sufrimiento de un clima demasiado cálido, la falta de entendimiento a causa de una lengua diferente, los intentos por aprender esa lengua, el tímido conocimiento de una cultura y unas costumbres tan diferentes a las nuestras, y un largo etcétera que llena las páginas de estos 365 días con un variado número de colores, unos claros, otros un poco oscuros y un fondo verde lleno de esperanza.
Diciembre de 2015
Me gustaría hacer una valoración, pero a veces cuando las cosas se ven desde un ángulo tan próximo no resulta fácil ser objetivo. En algunas circunstancias caemos en la tentación de valorar nuestros progresos por los avances en la lengua. Sería demasiado pobre sacar conclusiones desde ahí porque los pasos son muy lentos. Estamos conociendo a un pueblo que tiene sus encantos, con cosas que nos aportan crecimiento humano y espiritual y otras que a veces nos molestan un poco. Esto último nos enseña también a ser tolerantes. Somos muy conscientes de que hemos de ser nosotras quienes  nos adaptemos a la forma de ser de unas gentes sencillas que nos han acogido y que manifiestan la alegría de que nos encontremos entre ellas.
Celebrando la Eucaristía de acción de gracias
Junto a este primer aniversario de estancia en India, ayer celebramos también el nacimiento de nuestra Madre Fundadora. Nos acompañaron en la Eucaristía de acción de gracias un grupo de sacerdotes y religiosas. El Sr. Obispo, en la homilía, nos animó a seguir caminando y dando pasos firmes. El nos decía que nuestra sola presencia en medio de esta gente es ya una misión, pero que espera que pronto estemos entre ellos llevando el gran tesoro de la Palabra de Dios, del Evangelio, e intentando dar respuesta a tantos proyectos como se llevan a cabo en esta diócesis.




Tomando el desayuno

jueves, 19 de noviembre de 2015

SEPTIEMBRE, UN MES LLENO DE ACTIVIDAD


danza de un grupo de alumnas

A pesar de que es un mes que ya hace días ha terminado, no quiero pasar por alto algunas de las actividad en las que pudimos participar. Estrenamos el mes de Septiembre con la fiesta de nuestro Obispo, el aniversario de su consagración episcopal. Una gran fiesta en la que nos unimos los sacerdotes, religiosas y religiosos de la diócesis junto con un nutrido número de laicos que se acercaron a participar en la Eucaristía. Los niños de los colegios nos obsequiaron una vez más con sus bonitas danzas indias y pudimos disfrutar de la belleza y el misterio que transmiten en cada uno de sus movimientos. Un día de acción de gracias.

Intervención con el tema de la familia
 El segundo evento fue organizado por el seminario de "Los Heraldos de la Buena Noticia". Fueron dos intensos días en los que cuatro ponentes fueron exponiendo diferentes aspectos de la vida de la familia en India. Tras cada exposición se dejaba un tiempo para la intervención. El segundo día se hizo también una exposición por parte de los seminaristas de los aspectos que cada grupo había trabajado, completando con ello una visión bastante buena de cómo está la familia, su problemática y hacia donde camina.


También "Los Heraldos" organizaron un debate sobre "Las Leyes en India". Lo prepararon los filósofos y fue verdaderamente interesante por todo lo que conllevaba de información y conocimiento de las mismas. Fue precedido por unas representaciones bellamente interpretadas en las que aparecían las principales problemáticas que se viven en el país con la mujer, los niños y los más pobres (a quienes la ley ni siquiera tiene en cuenta), tema de castas, etc....
 
Los muchachos pusieron mucho calor en defender aquello que les parecía más justo y más humano y que precisamente no está amparado por las leyes. Todo ello era constantemente documentado a través de noticias del periódico y distintas informaciones que ellos habían investigado. El grupo que debía defender la postura y situación de la ley lo tenía un poco difícil porque el grupo oponente sabía encontrar el sentido justo de la vida fuera o no apoyado por la ley.
 Esto nos obligó a informarnos debidamente sobre el tema, lo cual nos va acercando un poco más al corazón de este país que vive y sufre situaciones 
verdaderamente injustas.



Tanto en el tema de la familia como en el debate sobre las leyes, una perdía muchas cosas de lo que se hablaba, puesto que la lengua es una barrera, pero a la vez nos daba la oportunidad de ir comprendiendo un poco mejor y nos exigía atención y preparación. En este año que podemos considerar sabático, al estar fuera de toda actividad, tenemos la oportunidad de irnos formando en lo que es la vida, las costumbres, las tradiciones y el sentir de este pueblo que con tanto cariño nos acoge.Los seminaristas organizaron también una jornada de arte dramático en la que se esmeraron muchísimo tanto en la interpretación oral como en la mímica. Verdaderos artistas estos futuros sacerdotes, supieron plasmar el corazón de artistas que cada uno lleva dentro de sí.

 Los religiosos y religiosas tuvimos un día de encuentro en Khammam. Dos charlas y un momento de convivencia llenaron la mañana. Poco a poco vamos conociendo un poco más a nuestros hermanos y hermanas y nos vamos metiendo en la vida de la diócesis.


Finamente y como remate tuvimos el encuentro con el Nuncio. Vino a inaugurar la Parroquia de Khammam y el día siguiente lo dedicó a nosotros, religiosos y religiosas. El Sr. Obispo quiso invitar a la gente a la Eucaristía y aquella explanada se llenó de colorido y calor. Nos sentimos muy acompañados y con un amplio sentido de Iglesia. Al volver a casa pudimos gustar la exposición sobre María que habían preparado en el Seminario.